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Tener una alimentación adecuada ayuda a enfrentar mejor las situaciones de estrés. Por el contrario, el comer poco, mucho o en forma desequilibrada, puede ocasionar que te sientas débil, con sueño, sin ánimo y puede afectar el sistema inmunológico.
El estrés puede afectar nuestros requerimientos; por ejemplo, los requerimientos de vitaminas del complejo B, vitaminas A, C, E y minerales como el magnesio, calcio y zinc, pueden aumentar.
Vitaminas del Complejo B Son importantes para combatir el estrés ya que fortalecen el sistema nervioso central. En general se encuentran en alimentos fortificados como el Pan Bimbo, y otros alimentos como lácteos, carne de res, huevo y leguminosas (frijoles, lentejas, frijol de soya).
Vitaminas A, C y E
Estas vitaminas son antioxidantes por lo que combaten directamente la formación de radicales libres (sustancias que oxidan y dañan a nuestras células) y fortalecen el sistema inmunológico.
La vitamina A se obtiene a través del betacaroteno que se encuentra en la zanahoria, melón, brócoli, espinacas, acelgas, y en general en frutas de color amarillo, naranja y verduras verde oscuro.
Numerosas investigaciones han confirmado que la vitamina C tiene una gran habilidad para disminuir el impacto del estrés en el organismo. Se encuentra en cítricos, naranja, toronja, mandarinas, kiwi, uvas, fresas, zarzamora, frambuesa, brócoli, pimiento morrón, melón y jitomate.
Para obtener vitamina E hay que consumir germen de trigo, nueces, almendras, piñones, pistaches, nueces de la India, semillas de girasol, espinacas y aceites vegetales.
Minerales Magnesio: Niveles bajos de magnesio en la dieta incrementan el riesgo de desarrollar presión alta, enfermedad cardiovascular, insomnio, piedras en riñones y dolores de cabeza. Se encuentra en las verduras, germen de trigo, salvado de trigo, cereales integrales como la línea de Panes Bimbo, leguminosas (frijoles, lentejas), nueces y almendras. Calcio: tiene un efecto sedante, que ayuda a tranquilizarnos. Además de en la leche, podemos encontrarlo en el queso, jocoque, yogurt descremado, sardinas, charales, frutos secos (nueces, almendras) y en las verduras de hoja verde (acelgas, espinacas). Zinc: Un nivel insuficiente de zinc provoca muchos trastornos relacionados con el estrés, como irritabilidad, depresión y baja inmunidad. Los alimentos ricos en proteínas de origen animal contienen importnates cantidades de zinc; algunos ejemplos son carne de res, cerdo, cordero, pavo, cangrejo, salmón, sardinas, trucha y atún. Otras fuentes buenas de zinc son los cacahuates, la crema de cacahuate, las nueces, las almendras y las leguminosas (frijoles, lentejas, grabanzo, alubias, soya).
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