¿Has hecho cambios en tus hábitos o has comenzado algún tratamiento para adelgazar pero aún no logras ver resultados? Esto puede suceder cuando se utilizan dietas o tratamientos no adecuados a tus necesidades personales.

Si eres de aquellos que sigue la dieta de su amigo, compra todos los suplementos o superalimentos que le recomiendan para mejorar su salud y se aplica toda crema que promete reducir medidas, pero nunca logras ver resultados que impacten para lograr un peso saludable este artículo es para ti.

Aquí te decimos cuales son las 4 razones más comunes por las que puede ser que no estés perdiendo peso:

Razón #1

Llevas un plan de alimentación muy bajo en calorías.

Cuando se presenta un déficit de energía (se consumen menos calorías de las que el organismo requiere) por varias semanas tu cuerpo entiende que la comida esta escaseando y como protección comienza a incrementar la formación de los depósitos de grasa corporal. Además cuando no le das a tu cuerpo suficientes calorías comienza a hacer más lentas las funciones metabólicas con la finalidad de ahorrar la energía que gasta para llevar a cabo las funciones vitales y por lo tanto ¡quemas menos calorías que usualmente!

Razón #2

Has eliminado el pan y otros alimentos ricos en carbohidratos

Los carbohidratos son el principal combustible del organismo y son esenciales para estimular el metabolismo y las funciones tiroideas. Si tu dieta es pobre en carbohidratos tu metabolismo puede disminuirse, como sucede en la razón #1. Los alimentos ricos en carbohidratos son fundamentales en toda dieta equilibrada y deben consumirse. El pan no contiene ningún nutrimento que pueda afectar el peso o la salud de un individuo, pero como cualquier otro alimento debe estar presente en la cantidad adecuada, pues todo exceso puede causar un desequilibro.

Razón #3

Consumes demasiados alimentos “Light”

La gran equivocación en consumir alimentos en su versión “Light” es creer que NO aportan calorías y por tal razón suelen consumirlos en exceso. En la mayoría de los casos los alimentos “Light” te ofrecen menos calorías que su versión regular pero eso no significa que su consumo pueda ser libre. Recuerda que todo alimento debe consumirse controlando las porciones.

Razón #4

Abusas de los aderezos en las ensaladas

En teoría las verduras son alimentos ricos en nutrimentos, agua y fibra y bajos en calorías. La gran variedad de sabores, colores y texturas de las verduras permiten crear ensaladas con un sin fin de saludables combinaciones. Sin embargo, cuando comienzas a ponerle a tu ensalada algo más que verduras puedes incrementar las calorías de tu plato considerablemente, si tu eres de aquellos que añaden a las ensaladas semillas (nueces, cacahuates, etc.), aguacate, crutones, trozos de queso, atún o aderezo es probable que estés incrementando entre 80 a 150 calorías por cada cosa, así que haciendo cuentas ¡puedes llegar a comer una ensalada de 500 calorías! Y si además a esto añades un plato fuerte pensando que la ensalada es sólo una entrada puede resultar que en una comida consumas ¡el doble de la energía que necesitabas en ese momento!

Perder peso depende de muchos factores entre los más importantes encontramos: la dieta, la actividad física e incluso el descanso y es un trabajo a largo plazo, pues solo cuando mantienes la disciplina y la motivación llegará el momento en que comience a dar resultados todo tu esfuerzo.

Adelgazar no debe ser algo inmediato, sino un proyecto a largo plazo, donde vayas cambiando hábitos y poco a poco el cuerpo asimile esos cambios comenzará a tornarse cada vez más saludable. ¡Perder 300 a 500 gramos semanales es un buen logro! Piensa que manteniendo este ritmo en un año puedes llegar a perder entre 15 y 25 kilos. 

Siempre que busques perder peso debes estar consciente de lo que comes y no cometer estos 4 errores ¡Ya verás que pronto notarás la diferencia! Y recuerda ¡sin prisa, pero sin pausa!

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