En ocasiones, el estilo de vida actual lleva a un estrés mental de larga duración, que puede hacer que el organismo se encuentre en un estado de reacción constante a este y se desencadenen padecimientos secundarios.

Tu puedes combatir los efectos negativos del estrés siguiendo estos 5 consejos.

1. A través de una alimentación saludable

El consumo regular de vitamina C, vitamina A, ácido fólico y zinc, es vital para reducir los efectos negativos que causa el estrés al sistema inmune. Para evitar que el estrés te haga vulnerable a padecer enfermedades infecciosas debes consumir:

  • Alimentos ricos en Vitamina C, como: naranja, limón, guayaba, kiwi, zarzamoras, frambuesas, pimientos, brócoli, etc.
  • Los alimentos que contienen beta-carotenos (precursor de la vitamina A), son: zanahorias, betabel, verduras de hoja verde oscuro y frutas de color amarillo y naranja.
  • El ácido fólico lo encuentras en las leguminosas, espinacas y otras verduras de hoja verde.
  • Los alimentos ricos en zinc son: ostras, germen de trigo, hígado, semillas de calabaza y carnes rojas. 

Una alimentación que ayude a combatir el estrés consiste, simplemente, en una dieta sana y equilibrada en la que se incluyan todos los grupos de alimentos en las cantidades adecuadas para ti.

2. Practicando ejercicio

Estudios científicos han demostrado que el ejercicio ayuda a prevenir el estrés y la ansiedad ya que, además de mejorar la apariencia física, estimula la producción de endorfinas, sustancias naturales en nuestro cuerpo que favorecen el buen humor.

Se recomienda la práctica de al menos 30 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada, como: correr, caminar, nadar, andar en bicicleta, o baile. Cuando se combina el ejercicio aeróbico con ejercicios de relajación como el Tai Chi y Yoga, pueden obtenerse mejores resultados.

¿Y tu qué tipo de actividad física practicas para combatir el estrés y el sedentarismo?

3. Organizándote mejor

Planea tu día con anticipación, e incluye solo el tipo y cantidad de actividades con las que sabes puedes cumplir. Decide qué cosas tienes que hacer primero y cuáles pueden esperar. Incluye en tu agenda diaria tiempo para relajarte, hacer actividades que disfrutes, practicar ejercicio, realizar tus comidas en horarios regulares, comunicarte con tu familia y amigos.

4. Con un descanso reparador

El ritmo de vida que llevamos actualmente es agotador, no paramos ni un segundo, lo que supone un cansancio físico e intelectual agresivo que puede convertirse en estrés. Levantarse temprano, atender a los niños, ir a la oficina, hacer ejercicio, realizar tareas domésticas… etc. Todo, en mayor o menor grado, va mermando energía al organismo que debemos recuperar para evitar provocarle fatiga crónica y otras enfermedades. 

El único remedio, para luchar contra el cansancio de la vida diaria es el descanso y la relajación. Además de dormir lo necesario, “desconéctate” un rato y tomate el tiempo suficiente para descansar y oxigenar tu cerebro, busca un espacio para poner tu mente en blanco y dejar afuera las preocupaciones. De esta forma podrás reponer tu cuerpo y mente, mejorando tu humor y tu salud.

5. Mantente positivo

Puede que el estrés no parezca temporal cuando estás atravesando la situación, pero el estrés puede desaparecer, generalmente cuando te das cuenta del problema y comienzas a tomar medidas para resolver lo que te preocupa. Si permaneces positivo(a) mientras atraviesas la situación, te ayudarás a ti mismo a encontrar la solución rápidamente.

Si sientes que el tiempo pasa, pero el estrés y la ansiedad no desaparecen, no dejes que tus emociones se conviertan en un problema de salud, consulta con un profesional calificado para que pueda ayudarte a manejar tu estrés.

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