Desde hace tiempo, estudios científicos realizados alrededor de todo el mundo, han destacado los múltiples beneficios que ofrece el ejercicio. Es bien conocido que su práctica habitual  mejora el funcionamiento de diversos sistemas previniendo enfermedades de tipo cardiovascular, diabetes, osteoporosis y problemas renales, por mencionar algunos.

Por otro lado, sabemos también que está implicado en la regulación de funciones corporales como el sueño y el apetito. A nivel psicológico se obtienen también beneficios, ya que la actividad física optimiza la función neuronal y cerebral, favoreciendo así la secreción de la llamada hormona de la felicidad que mejora el estado de ánimo y a aumenta la sensación de bienestar; además optimiza el estado de alerta, la claridad mental, la comprensión y el aprendizaje.

En este artículo te platicamos la relación entre la práctica habitual de diversos tipos de ejercicio y su efecto benéfico sobre la salud mental y mejora del estado de ánimo.

Ejercicios para combatir la fatiga crónica

Por sorprendente que parezca, hacer ejercicio puede ayudarte a combatir la fatiga. Si constantemente te sientes cansado, débil y parece que tu capacidad física y mental ha disminuido, el ejercicio te ayudará a recuperar la vitalidad.  

¿Cómo? Realiza durante 1 hora al día actividad física que combine intervalos cortos de alta intensidad con intervalos más largos de baja intensidad, por ejemplo spining, carrera de velocidad, natación rápida o algún tipo de acondicionamiento físico.

 

Ejercicios para favorecer la memoria

¿Te has vuelto olvidadizo? Una de las consecuencias del estrés es la pérdida o dificultad para memorizar.

Realiza ejercicio de intensidad ligera y de largo plazo, como trotar o a nadar largas distancias a baja velocidad. Evita entrenamientos como boxeo o spining. Y vigila que tu frecuencia cardiaca se mantenga del 50 al 60% del consumo máximo de oxígeno, pues algunos estudios científicos han revelado que esta forma de ejercitarse tiene una función positiva en el hipocampo, una región del cerebro que juega un papel importante en la memoria.  

 

Ejercicios cuando sientes soledad

 Definitivamente en estos casos debes evitar actividades aisladas como la natación o acudir al gimnasio en horarios poco concurridos.

 Busca un grupo o un compañero para realizar tus entrenamientos, prefiere actividades al aire libre que te permitan observar y escuchar todo lo que hay a tu alrededor, rodar en bicicleta o caminata son una buena opción para levantar tu estado de ánimo. También es conveniente que tomes clases de baile o zumba.

 

Ejercicios contra la depresión

 La depresión se asocia con una disminución de la serotonina (sustancia responsable de mantener en equilibrio el estado de ánimo) y se ha demostrado que sus niveles en el organismo se pueden elevar cuando nos mantenemos activos.

Por esta razón, los expertos en salud mental han concluido que la práctica regular de actividad física tiene efectos antidepresivos en pacientes con depresión leve a moderada, tan efectivos como los fármacos.

Haz ejercicio de intensidad moderada de 5 a 7 días por semana, pero se paciente porque el efecto antidepresivo se observará a largo plazo.. Prueba diferentes deportes y encuentra cuál te hace sentir mejor. Camina en exteriores o realiza ejercicios de acondicionamiento en parques que cuenten con gimnasio al aire libre; siempre será mejor caminar admirando el paisaje que viendo la pared frente a la banda caminadora.

Ejercicios para disminuir la ansiedad

Los problemas de ansiedad son los más frecuentes en cuanto a salud mental. Para estos casos se recomiendan ejercicios cardiovasculares que también incorporen un poco de trabajo muscular, por ejemplo una bicicleta fija o simulador de remo, el objetivo es trabajar con cierta resistencia que permita empujar el cuerpo sosteniendo la fuerza.

Cuando la crisis nerviosa está agudizada y te sientes como “un manojo de nervios” es mejor empezar con actividades de baja intensidad y relajación como yoga o pilates, este tipo de ejercicios promueven la concentración mental, la fuerza y la flexibilidad.

 Alerta, cuando se presentan trastornos de ansiedad deben evitarse los ejercicios intensos de larga duración ya que pueden provocar dificultad para conciliar el sueño y depresión.

 ¡Observa tu progreso! y  asegúrate de estar realizando la actividad más adecuada para tu estado de ánimo. Si no logras ver mejoría o la situación agrava, suspende el ejercicio y visita al médico tan pronto como sea posible. 

¡No tienes que vivir encerrado en casa esperando a tener buen humor!

¡Mejor actívate!

 

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