Resulta común que muchas personas decidan ponerse a dieta por su cuenta con la finalidad de perder peso rápidamente, sobre todo cuando se acerca la temporada de verano o un evento importante, aun cuando saben que esto puede implicar riesgos en su salud y resultar un fracaso al no conseguir perder el peso esperado.

Para que no te equivoques, te señalamos a continuación los errores más comunes de “ponerse a dieta”:

  • Dejar de comer pan y tortilla.

Resulta curioso que este par de alimentos sean los predilectos para eliminar de la  dieta, aun cuando son ricos en fibra, bajos en grasa y nos proporcionan energía. Los alimentos elaborados con granos enteros como el trigo, maíz, y avena, son erróneamente considerados como peligrosos, pues de estos nuestro cuerpo requiere al día al menos el 50% de la ingesta diaria de calorías. Es el grupo de alimentos más importante y, por tanto, deben estar presentes siempre en una dieta. 

  • Utilizar suplementos alimenticios.

El consumir cápsulas, polvos o pastillas, puede parecer una fórmula mágica, pero la realidad es que no ayuda a mejorar nuestros hábitos de vida y alimentación, por lo que no resuelven el problema a largo plazo. Además, si no han sido recomendados por un profesional de la salud pueden traer riesgos a corto o largo plazo para tu organismo.

  • Beber agua en abundancia.

El agua natural no contiene ninguna sustancia que active la movilización del exceso de grasa corporal. Lo que es cierto, es que muchas personas no beben cantidades adecuadas de líquidos durante el día. Se tienen registros de que algunos individuos que consumen durante el día de 2 a 3 litros de líquidos, entre ellos el agua, tienen un mejor control de su ingesta de alimentos y previenen los excesos que te hacen ganar peso, pues el líquido les da la sensación de saciedad.

  • Dejar de cenar.

Saltarse la cena o cualquier comida no adelgaza. De hecho es un mal hábito, ya que es posible que incremente en gran medida el hambre y acabemos comiendo de manera descontrolada durante la siguiente comida, consiguiendo precisamente lo contrario que nos proponíamos. Comer en pequeñas cantidades 5 comidas al día (desayuno, lunch, comida, colación y cena) es lo más saludable.

  • Eliminar dulces y golosinas.

Para adelgazar no es indispensable renunciar a las cosas que te gustan, ni siquiera a los dulces, a los helados o a las galletas. Lo realmente necesario es incluirlos dentro de un plan de alimentación bien elaborado que permita todo tipo de alimentos en las cantidades apropiadas para cada individuo, y acompañarlo con una vida más activa. Si conseguimos esto, podremos estar delgados incluso comiendo chocolate. 

  • Realizar dietas por tiempos cortos. 

Dietas realizadas por un tiempo menor a 12 semanas, están alejadas de la posibilidad de conseguir cambios que permanezcan constantes, además no permiten crear una disciplina en los hábitos de alimentación. Un régimen de adelgazamiento se ha de plantear a largo plazo y la pérdida de peso de dará despacio y  progresivamente. Una dieta sana debería acompañarnos todo el año, no sólo en momentos puntuales.

  • No realizar ejercicio.

La mayoría de las personas no acompañan la dieta con algo de actividad física, este es un error común y muy grave, pues resulta fundamental complementar el régimen de adelgazamiento con alguna actividad física moderada como caminar, nadar o andar en bicicleta. 

En definitiva, es un gran error hacer dieta solo poco tiempo antes del verano para conseguir un cuerpo perfecto. La única clave que funciona para lucir un peso sano es encaminar nuestras costumbres a un estilo de vida saludable, por ello es conveniente pedir ayuda a un profesional que nos recomiende una dieta equilibrada y personalizada. 

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