Por fin tu bebé ya esta aquí, y tu llena de ilusiones al haberte convertido en madre, y ansiosa por volver a utilizar tu ropa que ha estado guardada durante el embarazo; pero al pasar algunos días, te das cuenta que la recuperación no se dará de forma inmediata. Para volver a ser la de antes transcurrirán alrededor de 6 meses a un año, por lo que debes ser paciente, pues no es el momento adecuado para iniciar dietas estrictas de adelgazamiento inmediatamente después del parto ni durante la lactancia, ya que pueden ocasionarse riesgos en la nutrición de la madre.

 En general, las mujeres tienden a recuperar su peso con mayor rapidez mientras más jóvenes son. Por otra parte, aquellas mujeres que amamantan a sus bebés, recuperan el peso previo al embarazo más fácilmente que aquellas que recurren a la lactancia artificial, pues la grasa almacenada en el cuerpo durante el embarazo se convierte en energía para producir la leche materna. Es importante que no te angusties al no ver resultados inmediatos, pero es una garantía que si llevas a cabo los siguientes 10 consejos tu cuerpo volverá a ser el que era.

  • Establece y respeta 5 horarios de comida al día (desayuno, lunch, comida, lunch y cena). De esta manera, le darás a tu cuerpo pequeñas raciones de energía durante el transcurso del día, lo que hará que funcione mejor y te evitará recurrir a “picar” entre comidas pues no sentirás esa sensación de vacío en el estómago.
  • Sigue la recomendación del Plato del Bien Comer, e incluye al menos un alimento de cada grupo (frutas y verduras, cereales y tubérculos, alimentos de origen animal y leguminosas) en cada una de tus comidas.
  • Incluye alimentos ricos en fibra como: frijoles, panes elaborados con granos enteros, avena, vegetales de hoja verde, apio, nopales, papaya, manzana y piña. Y asegúrate de incluir todos los días sopa de verduras o ensaladas al menos 2 veces al día. Mejoran la sensación de saciedad y previenen el estreñimiento.
  • Para cenar prepara un sándwich con pan integral, queso panela y variedad de vegetales; es un alimento completo, muy sencillo de preparar y fácil de digerir.
  • Para evitar un consumo elevado de grasas de origen animal debes utilizar lácteos descremados y consumir carnes magras de res y el pollo sin piel.
  • En las colaciones puedes comer barritas de cereal, yogurt Light o fruta.
  • Para endulzar tus alimentos y bebidas sustituye el azúcar por edulcorantes no calóricos.
  • Para asegurar una correcta producción de leche materna bebe 3 litros de líquido, esto incluye al té, agua, sopa, leche y otras bebidas. Una forma sencilla para beber suficiente es tomarse un vaso de agua cada vez que amamantes al bebé.
  • Come despacio, masticando tranquilamente cada bocado hasta que te sientas satisfecha, si tu plato aun tiene comida déjalo para después.
  • Una buena alimentación debe complemente con ejercicio tan pronto como sea posible y siguiendo las recomendaciones del médico. Comienza despacio y ve aumentando la intensidad paulatinamente. Caminar y realizar ejercicio para fortalecer el abdomen son dos opciones excelentes.

La lactancia es un periodo en la vida de la mujer en el que las necesidades energéticas y nutritivas son muy elevadas debido al gran esfuerzo metabólico que implica la producción de leche. Por lo que debe mantenerse tranquila, dormir lo suficiente y alimentarse adecuadamente sin comer en exceso. El hecho de que muchas mujeres engorden durante esta época casi siempre es como consecuencia de hábitos de alimentación incorrectos.

Recuerda que subiste de peso en 9 meses, así que no intentes bajar todo en dos semanas. Date tu tiempo, disfruta de tu hijo y empieza a comer mejor. Y si crees que no puedes sola recurre al especialista en nutrición.

Regresar al listado